Pleno verano. Un grado más, una página más. Hoy es el día. Hoy es el día para refrescar las ideas, para tener ganas y animarse a jugar entre los renglones imaginarios.
Y aquí estoy: escribiendo. Porque escribir es soñar con algo distinto, no es sólo contar. Hoy escribo para que mis palabras no queden ocultas tras un archivo de word, para hacerme cargo de cada elección, de cada pensamiento. Y sobre todo, hoy escribo para serle fiel a quién me enseñó a querer el mágico oficio de escribir. Un oficio para algunos, una pasión para mí.
En fin, hoy mis ganas se materializaron, hoy voy a construir algo.

lunes, 28 de enero de 2019

F vs F, según Instagram



En la última década las mujeres decidimos salir a luchar en masas para así comenzar a abatir al patriarcado.

Es cierto que el machismo viene dejando huellas hace siglos, y también es cierto que algunas mujeres se han hecho famosas por tratar de ir contra ese sistema en el que se cree que el hombre es superior, por naturaleza, a la mujer.

También es cierto que, en el último tiempo, a nivel mundial, las mujeres nos hicimos escuchar, y esas grandes luchas que sólo levantaban algunas pocas mujeres, hoy son llevadas por miles de nosotras.

Violencia de género, femicidios, violaciones, “piropos”, discriminación y muchos otras formas de ejercer ese machismo retrógrado que hasta piensa que la mujer sirve sólo para estar en su casa y ser madre. Cabe aclarar que el machismo no es sólo ejercido por hombres, sino también por mujeres que fueron educadas bajo ese sistema opresor. Entonces muchas de nosotras piensan que está bien que
  • ·         el hombre gane más en su trabajo,
  • ·         que sólo el hombre salga a trabajar,
  • ·         que sólo el hombre tenga derecho a ejercer determinadas tareas 
y  así es como surgen las peleas entre mujeres, entre
  •      las que piensan que las mujeres debemos tener una determinada imagen 
  •      las que piensan que las mujeres tenemos que quedarnos en la casa 
  •      las que piensan que las mujeres sólo debemos estar con un hombre

pero, por suerte, el mundo cambia y también existen esas mujeres que pelean contra esas ideas machistas.

ACTUALIDAD

En los últimos días se dio una pelea entre dos mujeres famosas de Argentina, entre Julia Mengolini (periodista) y Jimena Barón (actriz). Ambas dicen luchar contra el machismo pero de maneras diferentes, Mengolini tienen una visión completamente distinta a Barón y por eso surgió una discusión en las redes sociales y en los medios.

Mientras que Jimena Barón llena su Instagram de fotos y videos de ella mostrando su cuerpo y su forma de cuidarse, Julia Mengolini ataca esa forma de “empoderarse” y trata de que las mujeres vean que mostrar el cuerpo no es el rol femenino.

La polémica se desató cuando la periodista hizo un chiste con el “culo” de Jimena Barón y ahí se comenzó a debatir sobre el empoderamiento femenino.

Mengolini cree que Jimena no debería mostrar tanto su cola porque eso no ayuda a la lucha femenina. Sin embargo, la actriz opina que no hay que seguir ningún “manual de cómo ser una mujer empoderada” sino que cada una tiene el derecho de mostrarse cómo quiere.

Y de ahí salieron las defensoras de una y de otra, de quienes están en contra de mostrar el cuerpo y creen que eso es funcional al machismo, y quienes aseguran que  una mujer se puede mostrar como le parezca.

Lectores, ¿ustedes qué opinan?
¿Puede cada una exhibir lo que desee?
¿Al mostrar el cuerpo te convertís en una luchadora incansable contra el patriarcado?

miércoles, 23 de enero de 2019

Una fecha al compás de Spinetta



Es verdad que a las personas se las conmemora de muertas, algunos piensan “más vale tarde que nunca”, otro diríamos que es indignante ver cómo a los talentos se los realza cuando ya no están. Por lo tanto si conoces a un genio en lo suyo dalo a conocer, no esperes a que esté muerto como le sucedió a Luis Alberto.
Hoy, 23 de enero, se conmemora el día del músico, ¿acaso los músicos surgieron hace 5 años cuando el Congreso decidió formular la ley?. La respuesta, por supuesto es no, pero “más vale tarde que nunca” para así recordar la música de un genio por siempre. Así estoy, plagada de frases comunes contrariamente a Spinetta, contrariamente a un músico bien alejado de esos lugares comunes, comerciales que sólo siguen el compás de su billetera, sólo siguen el compás de su ambición.

¿Qué es ser músico? 

Persona que toca un instrumento musical o compone música, en especial si se dedica a ello profesionalmente.

¿Es tan así?

Resulta que no todos ejercen de manera profesional, y me refiero a todas las áreas, sin embargo se identifican como tales. Sin ir más lejos, quien escribe estas líneas es periodista, aunque no lo ejerza por un sueldo pero si por pasión.

Eso es, la pasión que se le ponga a la tarea a desarrollar. El propio Spinetta decía: "La gran desventaja para algunos es hacer música por ambición, casi como por obligación, para enriquecerse, o para figurar. A los dos compases sabés qué tipo de trabajo y artista estás oyendo, y ante quién se agacha y para qué".

Entonces, ¿realmente hay que decirle “feliz día” nada más que a músicos famosos? Mi humilde experiencia de trabajar con músicos “no famosos”, me hace responder que no. Muchos no tienen idea la cantidad de chiques que embellecen salas de ensayos con sus compases y que no son famosos, que no ganan dinero pero tienen pasión, una pasión muy alejada de esa “ambición por figurar”.

Ahora, salí a la calle y/o abrí tus redes sociales y saludá a quién creas que es músico de verdad, no mirés su discografía, escuchá sus compases.

lunes, 21 de enero de 2019

El regreso


Y un día volví…
No pasó un día, no pasó un mes ni un año…
Quizás nadie se haya dado cuenta de mi ausencia, a veces creo que ni yo me percaté que había dejado este espacio, hasta que…

¿Alguien quiere saber qué pasó que volví?

No sé si habrá una sola razón pero si una que puso mi vida patas para arriba…
Volví porque ahora mis días son muy largos, porque tengo tiempo para todo, a veces demasiado…
Concretamente, volví porque me quedé sin trabajo y al parecer esas ganas de escribir reprimidas, o por falta de tiempo o por mantener la cabeza ocupada en otras cosas, florecieron.
Mi libido estaba ahí, en el trabajo, en ejercer mi profesión que tanto amo, y eso hizo que con el paso del tiempo deje de lado ese sentimiento que sentía por la escritura.
En fin, puede que la principal razón sea el desempleo pero en vez de fijarme en las causas prefiero centrarme en el ahora, en que en el medio de la desesperación por conseguir trabajo estoy acá, frente a la pc y en el jardín de mis papás… aah porque sí, este 2018, además de dejarme sin laburo, me dejó viviendo de mis padres por un tiempo, un tiempo prudencial para darme cuenta que los amo pero que vivir solo es algo realmente hermoso.

Y si de 2018 hablamos, no sabría por dónde empezar.
Este blog nunca se dedicó a contar sobre mi vida y creo que en las líneas anteriores conté demasiado, por eso prefiero ahora sí, centrarme en el 2018 de las mujeres (yo también estoy incluida ahí).

2018 = Lucha femenina

Como dije, en este blog no voy a contar cosas personales pero quizás en este texto deje en claro mi posición en cuanto a la revolución verde. Perdón a quién no comparta mi punto de vista, aunque últimamente no me importe demasiado la opinión ajena, quizás esta nueva década que atravieso haya sido otro causante de que vuelva a este sitio y de que me importe poco algunas cosas.

En esta tercera década me di cuenta el tiempo que perdí por no haberme involucrado en la lucha feminista, tiempo en el que me sumé a frases machistas que ahora las escucho y me dan impotencia, bronca y hasta asco. Y no es por justificarme, pero claramente estaba muy ajena a una realidad que muchas mujeres pasan sobre todo respecto al aborto, que cegera femenina existe también sobre ese tema. Tanto yo como otras amigas/conocidas pudimos cambiar de parecer gracias a que muchas otras nos destaparon los ojos.
Y gracias a eso me siento feliz de poder, también, luchar contra los patrones machistas con los que me educaron, desde algo tan simple y cotidiano como “hijo vos no levantes los platos, lo hacemos con tu hermana”, a algo más grave como “mirá que linda cola que tenés, te tocaría toda” (frases para ser sutil)

Quizás me haya ido un poco por las ramas, empecé hablando de mis pérdidas del 2018 y terminé hablando de los logros que consiguieron las mujeres… Nada es casual, ¿no?

En fin, aquí estoy, volví y espero conseguir trabajo pronto.
También espero que no me coma la vorágine del día a día laboral y seguir despuntando mi vicio en este espacio.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Ballotage, no apto para tibios

Domingo 22 de noviembre en Argentina se dio el primer ballotage, esta vez, ninguno abandonó, ninguno se dio por vencido y dejó que la gente decida ir por blanco o por negro. Que cada uno decida quién es el blanco, el "puro", y quién el "oscuro", el negro.

Domingo 22 de noviembre por las escuelas argentinas pasaron centenares de ciudadanos, aunque no se los percibió. El silencio inundó los colegios, un silencio de incertidumbre, en algunos, de nervios, en otros, de expectativa en la mayoría. Una expectativa que dejó de serlo a las 19.30hs, como se prometió, y así en todas las pantallas se vieron las primeras tendencias que seguramente se reforzarán con el correr de las horas.

La tendencia marcó a Mauricio Macri como ganador dejando atrás a un Daniel Scioli que perdió la oportunidad de seguir con "el modelo kirchnerista" y que ganó las culpas que van a arremeterle los mismos. Porque sí, al mismo tiempo que Scioli era el preferido del oficialismo a la vez era y será el responsable de dejar al kirchnerismo atrás, aunque análisis aparte se verá si las voces del oficialismo hablaron más de lo que debieron callar para que "su preferido" ganara este ballotage.

Ahora el rumbo de Argentina es otro, abandona el populismo y se tiñe de un "cambio" que se verá cuál es, un "cambio" que puede volver a la derecha de los '90 o un cambio que haga unir a todos los argentinos para que una elección no sea vivida como un partido de fútbol, como un Boca-River, como un Argentina-Brasil. Porque así se siente aquí, así sentimos los argentinos, no hay lugar para grises, o se está de una vereda o se está de la otra.




lunes, 26 de octubre de 2015

Resultados inesperados en elecciones argentinas


Este domingo 25 de octubre se celebraron las votaciones que decidirán los futuros 4 años y con ellas muchas aristas se pueden comentar. Lo más impresionante fue el triunfo del partido Cambiemos, que a pesar de que todavía faltan el 30% de los resultados oficiales, muchos candidatos salieron a festejar su victoria mientras otros se mostraron prudentes, una prudencia que no se generó por respeto sino por una esperanza de que los números cambien.
Mientras, Maria Eugenia Vidal festejaba su, supuesto, triunfo como gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, militantes del partido Frente Para la Victoria dejaban el bunker y hasta se los veía llorando, un llanto desconsolador que hacia pensar que todos los logros del kirchnerismo iban a ser perdidos.
Y a pesar de que todo sigue siendo supuesto, Macri festejaba su triunfo de llegar a la segunda vuelta mientras que Scioli salió a convocar a los indecisos, no habló de balotaje pero en su interior sabía el fracaso estrepitoso que tuvo su partido en varias localidades del país. El color naranja se comenzaba a desteñir entre las caras largas de los militantes que quedaban solos en el bunker, ya que los funcionarios del gobierno nacional no dieron la cara después de las 23hs.
El conurbano bonarense fue la estrella de las elecciones, siempre se supo que ganar en tal territorio te asegura un rotundo triunfo y, en este caso, sucedió lo que nadie imaginaba. Los barones del conurbano quedaron desplazados por las nuevas caras del PRO-CAMBIEMOS. Ahora resta pensar si el cambio se dio por la esperanza de los bonaerenses de tener algo distinto o por el cansancio de que siempre gobierne lo mismo, de igual forma el conurbano sorprendió con el corte de boleta dejando a Anibal Fernandez callado y a esa centroderecha, que representa Macri, en la cresta de la ola.
Los medios de comunicación, mientras tanto, actualizaban los resultados con el 74% de las mesas escrutadas e imágenes de un bunker naranja expresando desconsuelo con mensajes violentos: "LA PUTA OLIGARQUIA NO GOBIERNA" y  esos mensajes abandoron el Luna Park queriendo creer que era una pesadilla que mañana pasará. Lo cierto es que el FPV nunca pensó que estos, parciales, resultados se podrían dar, ahora resta ver qué sucederá en la segunda vuelta entre Mauricio Macri y Daniel Sciol.

lunes, 7 de septiembre de 2015

La dualidad de los Puccio y El Clan


2 millones de espectadores, hasta el momento.
Premios internacionales, festival de Venecia.
Aplausos de pie.
Halagos y más halagos.
Son los resultados de la película”El Clan”, de Pablo Trapero.

Es difícil generar una crítica donde no se pueda, justamente, criticar ningún aspecto del filme. Dicen que nada es perfecto, entonces se puede decir que la calidad del archivo utilizado no es el mejor, pero a la vez se puede entender que lo importante no es la calidad sino la bajada de linea y el pantallaso que se le dio al espectador.

El archivo fílmico

Con fragmentos de discursos del difunto ex presidente Raúl Alfonsin y de miembros de la dictadura militar de 1976, Trapero le muestra al público la situación política-social de Argentina y se evidencia que no se dirige, exclusivamente, a los argentinos que conocen el caso de Puccio.

Alfonsin actúa como el “bien” que vino a salvar a Argentina y con esto se demuestra la visión política del director de El Clan.

Como ya se dijo, se puede criticar la calidad fílmica del archivo aunque se sabe que no hay muchas imágenes de aquella época. Sin embargo, esto no es un impedimento para que El Clan sea reconocida tanto en el país de origen como en otras partes del mundo, quizás porque la ficción no pudo superar esta historia.

Los prejuicios pierden la batalla

Los protagonistas de El Clan son Guillermo Francella y Pedro Lanzani, ambos provienen de mundos artísticos diferentes.

Guillermo Francella es un actor popular que se hace conocido por sus trabajos como cómico, entre ellos: “Pone a Francella” y “Casados con hijos”. Pero en el último tiempo decide cambiar el rumbo de su carrera y demostrar, exitosamente, que puede interpretar personajes que nada tienen que ver con la comicidad. Y así fue como se lució en la película “El secreto de sus ojos” demostrando que tiene capacidad para encarnar personajes “serios”.

El Clan tuvo como interprete a este “nuevo” actor “serio” que es Guillermo Francella quien encarna a Arquimedes Puccio y le cuenta al espectador cómo era este secuestrador y asesino.

Francella, en su exquisita actuación, logra el trabajo de no pestañear para componer un personaje tan frio, tan calculador al que no quiere que nada se le escape. Puccio no quería que se le escape una millonaria victima como tampoco la tarea escolar de su hija; le preocupaba el futuro de sus hijos y también los teléfonos utilizados para su siniestro plan.

Mientras que Pedro Lanzani, el otro protagonista de El Clan, es un actor destinado al público adolescente que llega a la fama de la mano de Cris Morena, creadora de las más importantes series para chicos como Chiquititas, Rebelde Way, entre otras.

Pero Lanzani, también decide romper con ese papel predestinado y se presenta al casting para el personaje del ambicioso y dual Alejandro Puccio. Es en esa dualidad que el personaje por momentos no expresa nada con su rostro mientras que en otros queda expuesto ante los abrumadores hechos.
La ambición y la culpa del hijo ayudan y entierran al padre. Y es entre ambos que conforman un plan escalofriante y casi perfecto.

Luz, cámara, acción

Pablo Trapero conforma primeros planos que ayudan al espectador ver el interior de los personajes.

Primeros planos a Pedro Lanzani quien demuestra como Alejandro se dirime entre el miedo y la culpa que le inundan los ojos de lágrimas y a la vez la ambición que barre con esa angustia.

Primero planos a Guillermo Francella quien conforma un Arquímedes al que nunca se le inundan los ojos sino que la frialdad congela sus sentimientos y un tono rojizo tiñe su mirada. La iluminación de los planos de Arquimedes confirma la contraposición entre el personaje y la escena de los secuestros, ya que la luz cálida de la vivienda genera un hogar acogedor de una familia “normal” en la época más siniestra de Argentina. Una luz cálida que se encuentra con la oscuridad en el rostro de Puccio, otra dualidad.

La musicalización de la película conforma una mezcla escabrosa que colabora, justamente, con lo dual de la historia; una escena siniestra con una melodía entre alegre y liviana que genera confusión al espectador: no podes “bailotear” con los temas de Virus o de Creedence cuando estás viendo cómo Puccio secuestra a la gente, que párrafo aparte, fueron acciones totalmente identificadas con los militares a la horas de “chupar” subversivos.

Trapero consiguió agregarle, aún, más valor a los secuestros y asesinatos al musicalizar y ambientar con bandas y ambientación de la época.

La música y el cambio de planos genera una dinámica especial. Escenas que hacen partícipe al espectador, hasta en el propio desenlace del filme. Ese final en el que Alejandro Puccio se tira del balcón de Tribunales acompañado, de tan cerca, por la cámara que parece el propio público el que cae con él y siente ese impacto como el final, ese mismo final que sintió Arquimedes y que pudo reflejar con su expresión, la única en toda la película, la única, quizás, en toda su vida.

jueves, 3 de septiembre de 2015

La guerra y la avaricia mata niños en todo el mundo


El mundo se escandaliza por la foto del nene sirio de 3 años que murió ahogado tras naufragar en la embarcación en la que viajaba para escapar de la guerra, pero el destino quiso que Aylan encuentre la muerte, junto a su hermanito, en una de las playas más exclusivas de Turquia donde un gendarme lo encontró y lo cargó como si cargara el paquete más pesado, un peso que aplastó a toda la sociedad.

Aylan es el resultado de una guerra que lleva años, de una guerra que no respeta edad y ni siquiera respeta siglos. Quizás nadie debiera vivir guerras en pleno siglo XXI, sin embargo, como si fuera la cruda segunda guerra mundial, pero del otro lado del mundo, muchas personas se escapan de su lugar de procedencia pidiendo ser aceptados como refugiados. Y ahí estaba Aylan queriendo ser refugiado pero enfrentó un océano mortal. Y ahí están muchas personas que intentan llegar a Alemania pero se encuentran con una Europa resistentes a los refugiados. Es como si los mismos europeos se olvidaran cuando ellos mismos escapaban de sus tierras para encontrar una mejor vida, así es como llegaron, por ejemplo, a Argentina.

Argentina también se escandaliza por la muerte de Aylan, pero no vocifera cuando un nene boliviano, peruano, paraguayo o de cualquier otro nacionalidad muere por no ser atenderlo en un hospital público.

La hipocresía del mundo...la hipocresía de Argentina

Aylan es una victima de las guerras. Pero hay cientos de victimas en nuestro país que mueren porque, los mismos que se escandalizan por la foto del nene sirio son quienes no aceptan que los hospitales públicos atiendan a inmigrantes que vienen por un futuro mejor.

Parece que es más fácil ver el problema de Europa cuando, en realidad, un nene boliviano o peruano que llega a Argentina también es un inmigrante y se discute si hay que darle o no salud.

Ambas cosas son terribles. En ambos lados del mundo se mueren niños por negligencia de leyes internacionales. Entonces, nadie puede escandalizarse si desde nuestro lado nada está resuelto y se actúa de una forma similar a Merkel, Hollande o quien sea que lidere los países europeos.

Ahora es Aylan, su hermano y el desgarrador relato de su padre que pone en jaque al mundo entero.

Mañana puede ser cualquier otro niño que mató el estado de cualquier país.

¿Por qué?, porque los niños actúan y hablan con el corazón pero el mundo les responde con el bolsillo.